Extracto : Fuente : ip rofesional ; Por Paula Krizanovic
Cuánto gana un CEO o un C-Level en la Argentina
El último reporte de salarios en Latinoamérica que reveló Show Me The Money, muestra que un Chief Executive Officer (CEO) en la Argentina en 2021 gana entre 610.552 y 852.887 pesos de salario bruto por mes en una empresa chica; entre 796.798 y 1.212.333 pesos en una mediana; y entre 1.102.564 y 1.804.552 pesos en una grande nacional o filial de multinacional.
Es decir, un CEO percibe en bruto entre 11,7 millones y 27,5 millones de pesos por año en la Argentina.
Los números no difieren tanto de lo que cobra un gerente general: entre 550.346 y 825.518 pesos por mes en bruto en una firma pequeña, entre $756.599 y 1.134.898 pesos en una mediana y entre 1.054.698 y 1.582.048 pesos mensuales en una grande. El resultado es que puede cobrar hasta 26.367.460 pesos anuales, siempre sin contar el salario variable.
¿Cómo les va a los otros ejecutivos? El Chief financial Officer o CFO gana entre 505.920 pesos en una firma chica y 1.384.264 pesos mensuales en bruto como máximo en una compañía de gran tamaño. El sueldo de un gerente de Finanzas en la Argentina arranca en 249.234 pesos y llega a 696.343 en el punto máximo de una empresa grande.
El gerente de Recursos Humanos en una empresa chica comienza con un sueldo mínimo bruto de 217.325 pesos por mes y en una grande supera los 580.000 pesos. En tanto que su par de Marketing inicia más abajo, en 193.473 pesos mensuales en bruto, y llega a ganar como máximo 684.706 pesos en una empresa grande en el país, siempre de acuerdo a los datos relevados por Show Me the Money.
En el sector IT, los gerentes y C-Level tienen mejores compensaciones que en otras áreas. Un Chief Information Officer o CIO en una firma chica tiene un sueldo mínimo bruto de 330.284 pesos y uno máximo de 770.663 pesos. En una grande, parte de una base en bruto de 843.955 pesos mensuales y llega al 1,26 millones.
El gerente del área de IT, por su parte, tiene un mínimo de 222.635 pesos mensuales en bruto en una firma chica, y un máximo de 791.506 pesos en una grande.
Los ingenieros también son valorados. El sueldo medio de estos profesionales técnicos es de 353.546 pesos mensuales en bruto cuando son gerentes en una compañía chica, de 489.519 pesos en una mediana, y finalmente de 625.605 pesos en una grande, con un máximo en ese caso de alrededor de 750.726 pesos.
El futuro de los sueldos ejecutivos
Al analizar el futuro que espera a los ejecutivos de la región, Arruda asegura que los efectos de la pandemia deberían ir disminuyendo en el corto plazo, “una vez que comience a reactivarse el mercado.” Por otra parte, advirtió que “los ajustes en nómina ya se empiezan a sentir en la nueva realidad”.
Se refiere a que en la región, en los mercados en los que no hubo decretos sobre indemnizaciones laborales y despidos, en pandemia se vio una tendencia de desvincular a colaboradores y recontratar a una parte cuando la coyuntura lo permitiese. “Estas nuevas contrataciones se han enfocado en profesionales menos especializados, más junior, priorizando a los generalistas por sobre los especialistas, para así, lograr llenar el cargo, con un presupuesto inferior”, aclararon en el informe de Show Me The Money.
Así, las empresas latinoamericanas redujeron en crisis sus gastos fijos, con un recambio de entre el 5 y el 15 por ciento del staff altamente calificado, y se produjo lo que esta consultora define como una “juniorización” de las posiciones, debido a la compactación y fusión de cargos.
“Para las compañías estos reajustes han significado una baja de en torno a un 6% en términos de pago de nómina”, apuntaron.
Para la Argentina en particular, Carrera asegura que en ADN ven dos tendencias claras, internacionalización de las búsquedas y cierto riesgo. “La economía en el país ha profundizado su manejo informal, con un alto nivel de empleo en negro, muchos comercios todavía en terapia intensiva y la dependencia del Estado es cada vez mayor, por empleos públicos o planes sociales”, indicó.
Incluso con los resultados de las elecciones primarias ya sobre la mesa, se animó a vaticinar: “El escenario local es cada vez más oscuro porque la falta de previsión y reglas claras hace que la tarea ejecutiva se transforme en algo casi imposible. Entonces el empleo ejecutivo local podría correr cierto riesgo, si no fuera por el contexto internacional.”
“Hoy el ejecutivo argentino, en vez de estar decidiendo en que negocios invertir, en contratar profesionales más calificados para sus negocios, en alinear la organización a la estrategia corporativa y en competir con mayor audacia en el mercado, ocupan su agenda en tratar de comprender el nuevo contexto una y otra vez, haciendo y rehaciendo planes de corto plazo y luchando por evitar que sus casas matrices decidan desinvertir y retirarse”, describió.
Dijo que a las startups digitales les sirve venir al país porque no les sale caro, encuentran mano de obra calificada y más barata que en el resto de la región, y como están financiadas por fondos de riesgo, no necesitan mostrar resultados financieros rápidamente. “Mientras, muchos ejecutivos ocupan las posiciones de esas búsquedas, dejan sus sillas en las empresas donde están, generando movilidad u oportunidades para que otros ejecutivos tomen su lugar”, dijo el analista de ADN.